Levantar la voz y llamar la atención es normal cuando corregimos a nuestros hijos e hijas, pero existe una clara diferencia entre: levantar la voz y gritar, o entre hablar claro e insultar o amenazar 🚫.
Cuando la premisa en nuestra comunicación es el respeto, levantar la voz expresando un mensaje con claridad y decir a nuestras hijas e hijos que deben mejorar cuando se equivocan, es una habilidad parental en constante aprendizaje 🌱.
Se suele confundir la crianza respetuosa con ser flexible o ser laxo. Hablar desde la calma 🧘♀️, acercarnos tocando el hombro a nuestros hijos e hijas para reconducir o calmar, ponernos a su altura y mirarlos a los ojos 👀 cuando necesitamos conectar con ellas o ellos, en muchas ocasiones es la clave para ser el mejor ejemplo de cómo relacionarnos con el entorno.
La autoridad frente a nuestros hijos e hijas se construye con la manera en que nos relacionamos en el día a día, utilizando un trato cercano, claro y respetuoso 🤝. Los límites deben ser claros desde el comienzo y las rutinas deben convertirse en hábitos que se establecen desde la primera infancia ⏰.
La claridad permite que nuestras hijas e hijos comprendan que no se trata de “hacer caso”, sino de cumplir con las obligaciones que cada integrante de la familia tiene consigo mismo y con el espacio que habitamos 🏡.
¿Has probado el silencio?
Sí, el silencio, como un mimo 💞: solicitar algo desde el silencio realizando una acción.
Si tienes un preadolescente o adolescente en casa con dificultades en las rutinas de higiene, acércate y entrégale una toalla en sus manos 🧼.
Puedes intentar la técnica del mimo para recordar que deben realizar cierta “tarea”, sin entrar en el bucle de explicarles el porqué y para qué.
Si el peque no quiere hacer los deberes, puedes tomarlo de la mano, llevarlo a la mesa y pasarle sus folios para trabajar. Puedes quedarte acompañando, ayudar si lo pide o ponerte a leer, dibujar o colorear 🎨 (el móvil no es un buen ejemplo 📵).
La crianza implica dedicar tiempo ⏳. Sí, ya sé que no tienes tiempo… pero debemos encontrarlo. Para lograr la autoridad deseada y ser un referente para nuestros hijos e hijas, necesitamos mostrar coherencia entre lo que decimos y hacemos ⚖️.
Mostrar autocontrol y calma cuando acompañamos el desarrollo de hijos e hijas es un desafío 💪, pero recuerda:
👉 Ser un referente de autoridad se enseña cada día con el trato que doy a todos en mi entorno 🌟.
Denisse Hormazábal
Técnica de familia

