Como técnica del SAF, en el trabajo con familias aparece con frecuencia la misma preocupación: “¿Mi hijo/a pasa demasiado tiempo con las pantallas?”. Aunque el tiempo es un aspecto importante, no es el único ni el más determinante. Tan relevante como cuánto tiempo se usan las pantallas es para qué se están utilizando y qué tipo de contenidos se consumen.
No todas las pantallas ni todos los usos son iguales. No es lo mismo un juego pensado para favorecer el aprendizaje, la creatividad o la resolución de problemas 🎨🧩, que plataformas o videojuegos donde prima la sobreestimulación o la exposición a contenidos poco adecuados para la edad, como puede ocurrir en algunos entornos digitales tipo Roblox. Por eso, más que contar minutos, es fundamental mirar el contenido y la función que cumple la tecnología en la vida del menor.
En la primera infancia, el desarrollo se construye principalmente a través del vínculo, el juego compartido, el movimiento y la interacción con el entorno 🤝🏃♀️. Cuando las pantallas sustituyen estas experiencias, pueden aparecer dificultades en el lenguaje, la atención o la regulación emocional. Sin embargo, no podemos meter a nuestros hijos/as en una cueva, vivimos en un mundo digital y haciendo un buen uso de ello, la tecnología puede ser un aliado maravilloso. El uso acompañado y con un objetivo claro puede tener un lugar, siempre que no desplace las necesidades básicas del desarrollo.
Algunas claves que pueden ayudar a las familias:
Preguntarse para qué se está usando la pantalla 🤔
Priorizar contenidos acordes a la edad y al momento evolutivo (aplicaciones educativas e interactivas con las que puedan aprender)
Acompañar y compartir el uso, favoreciendo el diálogo: momentos en familias, juegos en conjunto que favorezcan la comunicación y las risas.
Evitar que la pantalla sea el único recurso para gestionar el aburrimiento o las emociones ❤️. Asegurarnos de tener estrategias para la regulación emocional que no impliquen pantallas ni tecnología.
Revisar el modelo adulto: el ejemplo cotidiano también educa 👀
En etapas más avanzadas, las pantallas forman parte de la socialización y del aprendizaje. Aquí, la supervisión, los acuerdos y la comunicación familiar son claves para un uso más saludable y responsable.
Itxaso López
Técnica de familia

