¿Cuándo es el mejor momento para iniciar el fomento de la lectura?
La respuesta es: ¡casi desde que nacen! Porque siempre es buen momento. Desde que son muy pequeños ya tienen contacto con sus cuentos, al principio con muchas texturas, pero poco a poco comienzan a contar cada vez más historias 📖🌈.
Los primeros contactos con la lectura los podemos encontrar en esas rutinas nocturnas 🌙 en las que parecen no querer dormir, escuchando una y otra vez el mismo cuento. E incluso, les encanta saber que poco a poco tienen la capacidad de poder elegir el que más les guste (aunque a veces siempre sea el mismo 😅).
En muchas familias además, se visitan bibliotecas 📚🏛️, los niños y niñas observan libros en las mesillas de sus padres (aunque no tengamos tiempo de leerlos), acuden juntos a librerías donde miran cientos de cuentos y al final pueden comprar el que más les guste. Y muchos disfrutan con ese momento de historias y teatros 🎭 que pueden ver si acuden a su escuela infantil.
Todos ellos son momentos maravillosos en los que estamos ya sembrando el interés por la lectura, casi sin darnos cuenta 🌱.
Fomentar la lectura desde la infancia no solo es posible, sino que puede convertirse en uno de los regalos más valiosos que damos a nuestros hijos.
La lectura en la infancia no solo desarrolla habilidades lingüísticas 🗣️, sino que estimula la imaginación 🌟, mejora la concentración 🎯, amplía el vocabulario y fortalece el vínculo afectivo entre adultos e hijos ❤️👨👩👧👦.
Además, leer desde edades tempranas tiene un impacto positivo en el rendimiento escolar y en la capacidad de comprender y expresar ideas con claridad🧠.
Sin embargo, muchas veces esperamos que el gusto por la lectura surja de manera natural, sin darnos cuenta de que tenemos un papel clave: crear un entorno que invite a leer, que haga de la lectura un hábito de ocio y no de obligación. La clave está en convertir la lectura en algo natural, divertido 🎉 y parte de la rutina familiar 🕰️👨👩👧.
¿Cómo apoyar en la creación de este hábito?
1. Crear un rincón de lectura acogedor 🛋️
No hace falta tener una gran biblioteca. Basta con un espacio que sea especial: una alfombra, unos cojines 🧺 o una pequeña librería con los libros al alcance de todas las manos. Cambiar estos libros de vez en cuando también mantiene el interés.
2. Leer juntos cada día 📖
Establecer una rutina diaria de lectura en la familia, aunque sea por las noches unos minutos, es clave. A lo mejor el mejor momento no es por la noche, sino por la tarde ☀️. Leer juntos fortalece el vínculo emocional y ayuda a los niños a asociar la lectura con afecto y seguridad 🧡.
3. Dar ejemplo 👀
Los niños aprenden de lo que ven. Si nos ven leer libros, revistas o incluso recetas de cocina, entenderán que la lectura es parte de la vida cotidiana. Compartir lo que estamos leyendo puede despertar su curiosidad 🤔.
4. Respetar los intereses de nuestras criaturas
Cada niño tiene gustos distintos. Lo importante es respetar sus intereses y no imponer lecturas. Si les encantan los dinosaurios, ¡aprovechémoslo! 🦕 Permíteles elegir los libros que quieran leer.
Y si un día están muy cansados y no quieren leer, no pasa nada. Repetir un cuento muchas veces es una fase normal y les ayuda a aprender.
5. Visitar bibliotecas y/o espacios de lectura 📚
Las bibliotecas y librerías pueden convertirse en pequeñas aventuras familiares. Dejar que elijan sus libros y descubran nuevos títulos fortalece su autonomía lectora. Muchas bibliotecas además ofrecen actividades como cuentacuentos o talleres 🎨.
Y recuerda:
Fomentar la lectura no se trata de que nuestros hijos lean mucho desde pequeños, sino de que disfruten haciéndolo 🥰. No hay una pauta exacta, pero lo que sí es cierto es que la pasión por la lectura se contagia y empieza, casi siempre, en casa 🏡.
«La magia de un cuento, forma la imaginación de un niño»
Lydia Villalpando
Técnica de familia

Excelente artículo. Fomentar la lectura desde los primeros años no solo forma lectores, también construye momentos emocionales clave entre adultos y niños. Muy acertado recordar que el ejemplo y la rutina diaria hacen la diferencia.