
Cuando llegan hijos e hijas a la vida familiar, todo cambia. Las rutinas se transforman, aparecen nuevas responsabilidades y, muchas veces, el tiempo para una misma o uno mismo tiende a disminuir. Entre tareas, trabajo, crianza y preocupaciones del día a día, es muy frecuente que la relación de pareja quede en un segundo plano.
Es importante recordar que no todas las familias son iguales. Existen familias monoparentales, separadas, reconstituidas, parejas que conviven y otras que no. Todas ellas son válidas y pueden ofrecer entornos seguros y afectivos para niños y niñas. Pero cuando la crianza se comparte dentro de una relación de pareja, cuidar ese vínculo también forma parte del cuidado familiar. 🌱
Con frecuencia, las parejas pasan de compartir momentos, conversaciones o tiempo de calidad a hablar únicamente de horarios, responsabilidades o necesidades de hijos e hijas. Poco a poco, la relación empieza a girar alrededor de la organización familiar y se deja de lado el espacio emocional de la pareja. Y aunque esto suele ocurrir de forma natural durante algunas etapas de la crianza, es importante no normalizar el abandono del vínculo afectivo.
Porque antes de ser madres y padres, también eran personas, compañeros/as, apoyo y un equipo 🤝
LA IMPORTANCIA DE RECONECTAR
Muchas veces pensamos que cuidar la pareja requiere grandes planes o mucho tiempo, pero no siempre es así. A veces, pequeños momentos cotidianos pueden ayudar a reconectar emocionalmente:
- Compartir un café tranquilos/as.
- Dar un paseo sin hablar solo de responsabilidades.
- Ver una película juntos/as.
- Preguntarse sinceramente “¿cómo estás?”.
- Buscar ratos para conversar sin interrupciones.
- Reírse juntos/as de algo sencillo 😊
- Hacer una cena juntos dónde poder reconectar y recordaros como solo pareja
LA PAREJA COMO PARTE FUNDAMENTAL DEL BIENESTAR FAMILIAR
Cuando existe una relación de pareja sana y cuidada, el clima familiar suele ser más estable y seguro emocionalmente para niños y niñas. Esto no significa que no haya conflictos o diferencias (porque todas las relaciones los tienen y forma parte de una relación sana), sino que exista comunicación, respeto y capacidad de acompañarse mutuamente.
En muchas ocasiones, cuidar de la pareja se vive con culpa, como si dedicar tiempo al vínculo significara restárselo a hijos e hijas. Pero la realidad es que también es una forma de cuidarles a ellos y ellas 💫
Porque los niños y niñas crecen observando relaciones, aprendiendo de los vínculos y sintiéndose seguros/as dentro de un entorno emocionalmente estable.
La crianza puede ser intensa, agotadora y demandante. Por eso, es normal que en algunos momentos la pareja quede más descuidada. Lo importante es poder darse cuenta, hablarlo y recuperar espacios de conexión poco a poco.
Itxaso López
Técnica de familia
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Totalmente deacuerdo, aunque en ciertos momentos, se pueda ser como cuesta arriba, si se puede, en el más sencillo momento de disfrutar de un pasaje desconectando para sanar y seguir avanzando como las bases de tú propio templo, particularmente el aprendizaje obtenido por este mismo organismo ha sido de gran apoyo para mi familia.