Gestionar enfados y rabietas

Hola Familias! hoy queremos hablaros de un tema con el que siempre trabajamos mucho: LAS RABIETAS y trabajamos mucho porque aunque se asocian a etapas infantiles, si no hacemos un buen trabajo  pequeños, muy probablemente las sigamos encontrando en otras modalidades en la etapa adolescente o incluso adulta!

RABIETAS O RABIA

Como queremos empezar desde el principio, hablaremos de las rabietas infantiles, que tienen su aparición hacia los dos años aproximadamente. Los adultos responsables de los niños y las niñas vamos a tener el papel de enseñarles y ayudarles a gestionarlas, al igual que les enseñamos a comer o les enseñamos a vestirse.

Es importante que conozcamos que es una rabieta y de donde viene, ya que así podremos entenderlas y nos ayudará a adquirir nuevas y mejores habilidades para trabajarlas. Lo primero, es importante diferenciar RABIA de RABIETA.

  • La rabia como tal, es una de las emociones básicas de las personas y como emoción es importante sentirla y darle validez ya que las emociones nos van a ayudar a desarrollarnos como personas, igual que cuando sentimos alegría o incluso tristeza, la diferencia es que estas últimas son más aceptadas. Asi que, a partir de ahora, aceptemos también la rabia. Lo que si haremos, será trabajar con la conducta que se deriva de ella y que sí, debemos ayudar a gestionar, porque es aquí donde apareceran nuestras rabietas.

Interioricemos esta diferencia, porque la rabia es una emoción que es dificil controlar pero no solo por nuestros niños y niñas sino también por los adultos. Si podemos y debemos actuar sobre la forma en que se manifiesta esta rabia, que alguien sienta rabia no quiere decir que pueda desaparecer aquello que se lo ha producido y esto también hay que aprenderlo.

«NUNCA EN LA HISTORIA DE CALMARSE, ALGUIEN SE HA CALMADO AL DECIRLE QUE SE CALME» Rafa Guerrero

¿Te quieres tranquilizar? Seguro que como adultos lo hemos tenido que escuchar en alguna ocasión. ¿Os ha ayudado? ¿O ha producido el efecto contrario? Pues ahora imaginemos nuestras respuestas en la limitada comprensión de las emociones y la falta de capacidad para gestionarlas que tienen nuestros niños y niñas de dos años

EL ORIGEN

Las rabietas, surgen de la dificultad que tienen nuestros hijos e hijas para poder expresar sus necesidades, muchos todavía no tienen establecido un nivel de expresión del lenguaje que les permita trasladar peticiones y/o sentimientos por lo que hacen lo único que saben (gritar, frustrarse, enfadarse…) y por otro lado además empiezan a comprobar que pueden empezar a tomar sus propias decisiones aunque no siempre son aceptadas por papa y mama y esto produce mucha rabia.

TIPOS DE RABIETAS

Vamos a encontrarnos con diferentes tipos de rabietas y  diferenciarlas nos ayudará a solucionarlas, así que podemos ver algunos ejemplos:

  1. Sobre los dos años los niños y niñas comienzan a mostrar autonomía y capacidad de decisión, esto lleva a que quieran establecer sus peticiones simplemente por el hecho de ver que se siente al decidir.

– No quiero los zapatos que tu me das, quiero los que he decidio que me apetece ponerme, y si, me da igual que sean para estar por casa y yo tenga que salir a la calle

– Me apetece una galleta y resulta que ahora no se puede, por no se que absurda norma de antes de cenar

  1. También vamos ver rabitas cuando hay necesidades no cubiertas.

– Tengo hambre/sueño, por lo tanto me encuentro mal y no se como solucionarlo, ya que obviamente ni te voy a decir «me voy a hacer algo de cenar» ni «hasta mañana papa/mama me voy a la cama que estoy cansado»

  1. Rabietas por frustración, cualquier actividad que se comienza a hacer de manera autonoma y que no siempre sale como queremos

– Estoy aprendiendo a ponerme el abrigo pero no me sale todavía

– Quiero llevarme la cuchara a la boca y se cae la comida por el camino, y encima justo hoy es mi plato favorido

  1. Rabietas por manipulación. La capacidad para manipular o chantajear porque quiero algo que me gusta pero no lo necesito, no aparece hasta un poco más adelante, aunque siempre podemos ver inicios antes. Aprendemos que hay una tecnica infalible para conseguir o intentar conseguir lo que queremos

– Paso por una tienda, veo una pelota, la quiero, no me la compran, me tiro al suelo, lo consigo. Perfecto! porque luego querre un muñeco más adelante (mi plan malefico sale adelante…)

Estos ejemplos, suelen ser los más usuales, pero habrá muchos tipos de rabietas que nos encontraremos en otras tantas situaciones y que iremos descubriendo poco a poco. Será importante aprender a identificarlas.

LA DEFENSA

Lo primero que hay que tener claro es que el mejor plan para solucionar una rabieta es EVITARLA/MINIMIZARLA. Esto no quiere decir que se puedan eliminar del todo, pero si podemos anteponernos al inicio y prepararnos para ello para minimizar los daños

Siempre que paso por la puerta del parque mi hijo/a quiere entrar pero hoy no podemos quedarnos ¿Hay un camino alternativo que no pase por delante del parque?

Tenemos que ir a comprar, pero siempre que voy al supermercado, mi hijo/a termina en un pasillo gritando y pataleando porque parece ser que prefiere jugar en casa que hacer la compra. Pues vamos prepararle y darle una alternativa: «se que no te gusta ir a comprar pero podemos llevarnos un juguete para que te entretengas o bien puedes encargarte de colocar las cosas dentro del carro»

Hay que terminar con una actividad en la que nuestros pequeños están tan agusto (parque, juego en casa…), así que como minimo habra protesta. Vamos a ir preparándoles, les indicaremos que hay que ir terminando o marcandoles un tiempo que ellos puedan comprender, como por ejemplo: cuando termine este capitulo, se apaga la tele, utilizando el tiempo de una canción o incluso se puede medir el tiempo con relojes de arena. Los niños y niñas tienen sus propias medidas de tiempo.

LA ACCIÓN

Sentimos comunicaros familias, que las veces que vamos a lograr evitar nuestra rabieta serán contadas con la mano, asi que veamos que podemos hacer cuando la explosión emocional ha llegado a nuestras vidas.

Lo primero, tener en cuenta que cuando los niños llegan al pico alto de una rabieta, han dejado de tener capacidad para razonar y para escuchar, asi que no intentemos hablar con ellos ya que no va a servir de mucho, incluso lo más probable es que no sepan ni como han llegado ni porque, a esa situación.

Eso si, no debemos confundir el no actuar con ignorar. No podemos ignorar a nadie que tenga una rabieta y aunque podemos dejarles a veces un espacio para que puedan ir gestionandola, NUNCA DEBEMOS DEJARLES A SOLAS, ¿Os imaginais? que sensación de abandono tendríais si en un momento en el que lo estuvieseis pasando realmente mal, la persona que está a vuestro lado, dijese «me voy, ya si eso vuelvo cuando se te pase»

Nuestro papel en esta fase de la rabieta es el más importante. Debemos en todo momento PROTEGER y ACOMPAÑAR. Proteger, porque debemos vigilar que el niño o niña, no pueda hacerse daño con algún objeto o incluso autoagredirse en el transcurso de la rabieta. A este respecto, debemos limitar también que pueda haber agresiones hacia otra persona adulta o menor o que pueda romper algún objeto que tenga alrededor. Y sobretodo Acompañar, para que cuando lo necesite sepa y vea que estamos ahí, que esperamos a que se le pase, que si lo necesita y le apetece podemos intentar darle un abrazo que le ayude a volver a la calma o que incluso cuando acabe, va a encontrar ese necesario consuelo donde derrumbarse despues de todo ese esfuerzo que le ha supuesto, tan grande actividad emocional y física.

DESPUES DE LA TORMENTA SIEMPRE LLEGA LA CALMA

Tranquilos todo esto, también tiene su parte positiva y es que cuanto mayor haya sido la rabieta, mayor será el agotamiento que venga y lo más normal es que acaben dormidos, y con ello nuestro tiempo de descanso.

Una vez que termina todo, si no se han dormido podemos aprovechar y trabajar toda esa explosión de emociones que hemos vivido. Primero validándo, lo que ha sucedido,  lo que ha sentido y porque lo ha sentido. Aquí podemos incluso trabajar en función de porque ha sucedido la rabieta, alternativas positivas siempre que sean posibles.

«Esto ha pasado, porque querias salir a la calle sin abrigo, papa/mamá te ha dicho que no se podía ya que hace mucho frío y podrías resfriarte, esto te ha hecho enfadarte y sentirte mal, pero el abrigo es necesario, así que vamos a ver como podemos hacer para evitar que te sientas así»

Alternativas: Si te pones el abrigo, podemos ir a jugar a ese parque que te gusta. Si este abrigo te da calor, podemos poner este otro. Si quieres ponte el abrigo y puedes ir sin gorro. Te pongo el abrigo y si quieres no te subo la cremallera»

Con estas pautas y la ayuda infinita de San Paciencio, esperemos que sea una etapa de aprendizaje para todos.

Bueno familias, espero que hayais aguantado hasta el final de la lectura, y recordad que si os habeis quedado con ganas de mas o teneis incluso más dudas que antes de empezar a leer, siempre podemos seguir charlando, solicitando una orientación con el SAF!

Lydia Villalpando
Técnica de familia en el SAF

 

 

1 comentario en “Gestionar enfados y rabietas”

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *